
Expectación causo en Talca, la proeza realizada por el maestro internacional de artes marciales 5 Dan Cesar Vergara, quien batió un nuevo record de “Guinnes”, tras doblar tres lanzas de acero con su garganta, quebrar tres botella de vidrio de un sólo golpe, y resistir por cerca de 1 minuto 10 segundos el peso de un vehículo sobre su cuerpo, acostado en una cama de clavos.
La actividad se desarrolló en pleno centro de Talca, y generó tensión de cientos de personas que se agolparon en el lugar para presenciar la actividad.
Hay que indicar que la proeza del deportista, es una de las varias que ha desarrollado en la Región del Maule, en donde una de ellas consistió en permanecer sepultado más de dos horas bajo tierra.
Los comentarios del momento indicaron que los riesgos a los que se expuso, fueron varios entre ellos el encierro que pudo provocarle claustrofobia, llegando incluso al paro cardio respiratorio, por lo que en todo instante contó con asistencia medica proporcionada por la Prefectura de Carabineros de la Región del Maule.
Pese a los inconvenientes, el deportista se mantuvo confiado, alcanzando una nueva marca mundial, considerando que un desafío similar acaecido el año 2005, logró mantenerse por más de 1 hora 17 minutos bajo tierra.
En otros de los logros, Cesar Vergara, mantiene un récord de lucha sin detenerse de más de 28 horas lograda el año 2001, además de permanecer semidesnudo bajo hielo a una temperatura de 20 grados bajo cero, alcanzada al año siguiente.
En tanto el año 2005, caminó descalzo 24 metros lineales sobre brazas ardientes y con una temperatura de 700 º grados de calor.
A la actividad de permanencia bajo tierra, se agregó la arriesgada tarea de doblar con la garganta una lanza de acero de 3 metros con punta galleteada, la que logró con la presencia de un centenar de personas que repletaron el recinto.
La hazaña que contó con la presencia de autoridades locales, funcionarios de Carabineros de la Policía de Investigaciones, amantes de las artes marciales y público en general, además del maestro de Taewondo, Omár Román, generó en los maulinos una inusitada expectación.